Se advierte al usuario del uso de cookies propias y de terceros de personalización y de análisis al navegar por esta página web para mejorar nuestros servicios y recopilar información estrictamente estadística de la navegación en nuestro sitio web. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar su configuración u obtener más información.

cerrar

Aspectos psicológicos en la obesidad, que nos llevan a comer diferente en la Navidad.

La mejor manera de combatir los aspectos psicológicos en navidad es estar pendiente de nuestras necesidades, sobre todo aquellas que tengamos desatendidas.

Efectivamente, una vez más tenemos que hacer referencia a los aspectos psicológicos que nos llevan a comer diferente durante estas fechas tan señaladas. La Navidad es probablemente una de las festividades con más implicaciones emocionales de cuantas haya durante el año. Además estos aspectos psicológicos, están más marcados en la obesidad.

¿Por qué se dan estos aspectos psicológicos?

La navidad está cargada de simbolismo, es la época donde se suele hacer balance sobre las vivencias que se han ido acumulando durante el año, donde nos solemos reunir y pasar más tiempo con la familiares, amigos y seres queridos. En esencia las festividades son un motivo de celebración que nos hacen salir de la rutina y tomar aire para encarar el nuevo año. Por ello es frecuente experimentar emociones de alegría, ilusión, sorpresa, amor entre las más agradables de sentir.

Pero por supuesto existe también un contrapunto a la euforia navideña. A nivel sociocultural existe una tendencia a generar expectativas sobre lo que deben ser estas fechas; Los temas derivados de la Navidad y los actos sociales relacionados, a menudo conllevan un aumento en el estrés, ya que todo el mundo quiere acertar con los regalos, tener veladas magnificas, sentirse valorado por los suyos, y devolver ese afecto. Esto a veces acarrea experimentar también frustración, al no verse cumplidas nuestras expectativas, o tristeza cuando finaliza este periodo y toca volver a la rutina. Sin duda es una época donde aparecen recuerdos de infancia y se recuerdan a las personas que ya no están con nosotros.

Todo ello conlleva también una puesta en marcha y una dedicación, muchas veces a tiempo completo, que puede distraernos de estar en coherencia con nuestras propias necesidades.

Aspectos psicológicos

 

Consejos para gestionar el “comer emocional”

La mejor manera de combatir los aspectos psicológicos y el “comer emocional” en estas fechas es estar pendiente de nuestras necesidades, sobre todo aquellas que tengamos desatendidas. Algunas personas beben alcohol con más frecuencia, fuman más o compran de forma compulsiva, pero el regulador emocional más elegido sigue siendo comer ya que es el que socialmente está más aceptado. Si quiere proponerse tener mayor conciencia de lo que come estas navidades, opte por:

Cree un plan, a modo de calendario, marcando los días que sepa con cierta exactitud qué va a comer de una forma diferente, ya bien sea en un contexto familiar, laboral o social. Una vez sepa cuáles van a ser esos días. No cometa el siguiente error:

No se plantee una restricción alimentaria antes o después de estos días. No hay que hacer compensaciones alimentarias! Eso nos puede llevar a iniciar una cadena de restricciones y atracones. Los pensamientos de “Voy a comer menos estos días porque luego llega nochebuena y me voy a poner las botas” o “Voy a salir a caminar que mañana tengo la cena de empresa” es una lectura de la situación donde ya estamos dando por hecho que vamos a comer en gran cantidad por diversos aspectos psicológicos,  a veces puede ser una forma inconsciente de ser permisivos y disculparnos ante nosotros mismos, y que las compensaciones que nos planteamos, tanto anteriores como posteriores, son precisamente para permitirnos una gran comilona. Por tanto, hay que ser consciente de la doble implicación que tienen estos pensamientos.

Lo mejor, y lo más sano es mantener las rutinas. Intente no saltarse comidas, si no es más probable tener más sensación de hambre, y será más difícil controlar la cantidad de comida que ingerimos.

Los días señalados tómelos con mayor flexibilidad, permítase disfrutar de determinados platos o alimentos que a lo mejor no entran en su rutina, no hace falta prohibírselos, solo tener en cuenta que la navidad son 4/5 comidas importantes repartidas en el mes de diciembre y enero. Si seguimos nuestra rutina alimentaria y nuestras pautas, los posibles excesos se irán ajustando solos.

Importante encontrar también espacio para hacer algo de actividad física en durante la navidad, nos ayudará a darnos un respiro y afrontar de forma más relajada los eventos que tengamos pendientes.

los comentarios están cerrados

Tratamientos
Información
Contacto
Consulta Virtual

Contacto

Avda. de Tamarindos 23, bajo
46015 Valencia · España
CENTRO COORDINADOR

Hospital San Rafael
C/ Serrano 199
28016 Madrid · España

TEL. 900 604 604
Info: consultas@obesitas.es

Puedes seguirnos en:

Suscríbase a nuestra revista online:

Acepto la Política de privacidad

Share This