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Mamoplastia tras obesidad: Enfoque nutricional

Mª Paula Avellaneda
Graduado en Nutrición Humana y Dietética
Máster Oficial en Nutrición Personalizada y Comunitaria
Dietista-Nutricionista

Aunque sigamos estos pequeños trucos para evitar la mamoplastia tras obesidad, debemos tener en cuenta que con una pérdida de peso tan grande, algunos cambios son inevitables. Por ello, debemos esperarlos, aceptarlos y adaptarnos a ellos, sabiendo que prevenirlos a veces es realmente un reto.

Tras una operación de obesidad, es normal que los pacientes quieran evitar la flacidez de la piel por la gran pérdida de peso a la que están sometidos. Por este motivo, algunos de ellos recurren a la cirugía plástica postbariátrica. Concretamente, la mayoría de los pacientes están interesados en la abdominoplastia y en la mamoplastia. Por ello, a continuación hablaremos de la MAMOPLASTIA TRAS OBESIDAD: ENFOQUE NUTRICIONAL.

 

Mamoplastia tras obesidad: enfoque nutricional

Como comentábamos, tras una importante pérdida de peso (tras la reducción de estómago) es normal que se pierda tanto la proporción de masa grasa, como la de masa magra que tenemos distribuida en nuestro cuerpo. Hay que destacar que la mama es una de las zonas del organismo que pierde una mayor proporción de grasa. Aunque es cierto que puede variar según las personas, dependiendo sobre todo de la edad de la paciente, el volumen previo de las mamas y la proporción de grasa/glándula de la misma.

Los principales factores que pueden ocasionar que haya una mayor flacidez de la piel son:

– La pérdida de peso muy brusca. Situación a la que suelen estar expuestos muchos de los pacientes operados de cirugía bariátrica.

– La desnutrición. Es menos probable que ocurra, pero puede ser el caso de pacientes que descuidan su alimentación tras reducción de estómago. O le quitan importancia a aquellos alimentos que aportan mayor densidad nutricional (como las legumbres, verduras, frutas, huevo, pescado, carnes… que tienen un elevado aporte de vitaminas, minerales, proteínas, etc.).

– La falta de ejercicio físico. Como veremos a continuación, es importante realizar actividad física para evitar en lo máximo posible la pérdida de masa muscular. Ésta es la que permitirá tener una piel más firme y tensa, disminuyendo el riesgo del ablandecimiento del tejido mamario.

MAMOPLASTIA TRAS OBESIDAD: ENFOQUE NUTRICIONAL

 

¿Puedo prevenir la mamoplastia tras una operación de obesidad?

Claro que se puede. Pero depende de la implicación del paciente en su cambio de hábitos dietéticos, actividad física y cuidados de la piel. A continuación presento algunos de los principales puntos que hay que tener en cuenta para prevenir la mamoplastia tras obesidad: enfoque nutricional.

Realización de ejercicio físico. Sobre todo aquellos de tonificación, que ejerciten los pectorales y los tejidos mamarios. Como por ejemplo las flexiones, ejercicios de brazos con mancuernas, ejercicios acuáticos en la piscina o en el mar, etc.

Llevar una nutrición proteica adecuada. Cuando estamos sometidos a una pérdida de peso muy grande, lo ideal es que la mayor parte del porcentaje de peso perdido sea a costa de la masa grasa. De manera que el porcentaje de pérdida de masa muscular sea el menor posible. Para conseguirlo, además de la realización de actividad física, también se debe llevar a cabo una nutrición proteica adecuada. Hay que consumir tanto en las comidas como en las cenas, alguno de los siguientes alimentos ricos en proteínas: huevos, pescados, carnes, legumbres, lácteos o frutos secos.

Cuidados de la piel e hidratación. Para conseguir que la piel de las mamas se conserve más tensa (en general todo el tejido corporal), es importante mantener una correcta hidratación. Para ello, es recomendable que los pacientes operados beban al menos 1 litro y medio de agua diaria. Pero deben recordar que se ha de beber fuera de las comidas (30 minutos antes o después de éstas) para evitar molestias. Además, es recomendable que los pacientes hidraten correctamente las mamas con cremas hidratantes y/o reafirmantes de forma diaria.

Aunque sigamos estos pequeños trucos para evitar la mamoplastia tras obesidad, debemos tener en cuenta que con una pérdida de peso tan grande, algunos cambios son inevitables. Por ello, debemos esperarlos, aceptarlos y adaptarnos a ellos, sabiendo que prevenirlos a veces es realmente un reto.

La cirugía plástica postbariátrica, en este caso la mamoplastia, es una solución que Clínica Obésitas ofrece a sus pacientes. Es una cirugía segura y con buenos resultados en manos expertas.

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