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Abdominoplastia y obesidad: cómo prevenirla

Mª Paula Avellaneda
Graduado en Nutrición Humana y Dietética
Máster Oficial en Nutrición Personalizada y Comunitaria
Dietista-Nutricionista

Tras una pérdida muy grande de peso, en caso de no seguir unas pautas dietéticas adecuadas, no realizar ejercicio físico y no cuidar la hidratación tanto del agua ingerida como de la piel, es muy probable que se formen colgajos en la piel.

Muchos de los pacientes con obesidad, que tienen pensado perder un gran porcentaje de su exceso de peso tras una operación de cirugía bariátrica, se preguntan si tras esta gran pérdida de masa corporal será necesaria la abdominoplastia (cirugía plástica abdominal) para eliminar la posible flacidez de la piel del abdomen.

En el siguiente artículo intentaremos resolver algunas dudas sobre cómo se produce la deformidad de la piel, cómo se puede prevenir o disminuir la flacidez de la piel tras una gran pérdida de peso, y cuándo se debe realizar, en caso necesario, la abdominoplastia.

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¿Cómo se produce la deformidad de la piel?

Tras una pérdida muy grande de peso, en caso de no seguir unas pautas dietéticas adecuadas, no realizar ejercicio físico y no cuidar la hidratación tanto del agua ingerida como de la piel, es muy probable que se formen colgajos en la piel, que puede ocurrir en la parte abdominal, en los brazos o piernas, o en los senos. Antes de llegar a ese punto, es importante saber que, si se siguen las recomendaciones de un equipo multidisciplinar, se puede evitar la flacidez de la piel, como veremos más adelante.

En los casos en los que el paciente llega a instaurar la deformidad de la piel tras una pérdida excesiva de peso, sí que puede recuperar la musculatura del cuerpo realizando actividad física, sobre todo si se realizan ejercicios de tonificación. Por lo contrario, la exagerada distensión de la faja tendinosa o abdominal no se llega a recuperar totalmente, así como tampoco se puede eliminar el exceso de piel que se ha elastizado, sin realizar una abdomniplastia.

¿Cómo se puede prevenir en lo posible?

Como comentaba anteriormente, lo mejor que puede hacer el paciente es intentar hacer todo lo posible para prevenir la deformidad de la piel tras perder mucho peso. Para ello, deberá seguir los consejos de profesionales expertos en cirugía bariátrica.

Hay tres puntos básicos que se deben realizar correctamente para evitar la distensión abdominal, que son los siguientes:

  1. Seguir una correcta nutrición: no solo se trata de seguir una alimentación saludable (aunque sí que es necesaria), sino que también se debe hacer principal hincapié en priorizar la nutrición proteica, para mantener la masa muscular y no reducirla con la pérdida de peso. Los alimentos proteicos que se deben consumir tanto en comidas como en cenas son: huevos (duro, revueltos, tortillas, a la plancha…), pescados (azules y blancos), carnes (magras y rojas), legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, guisantes, frijoles…) y lácteos (quesos, yogures, leche…).
  2. Realizar ejercicio físico: para evitar la flacidez de la piel del abdomen tras una pérdida de peso muy grande, también es imprescindible realizar ejercicio físico mientras se está perdiendo el peso, ya que si nos esperamos a hacerlo una vez ya se ha perdido el peso, el resultado no será el mismo y no se podrá recuperar la distensión abdominal sin realizar una abdominoplastia. Por este motivo, se debe realizar ejercicio físico tras una operación de obesidad, comenzando poco a poco e ir subiendo la intensidad y el tipo de actividad física de manera paulatina. Para evitar la distensión abdominal, se debe trabajar la musculatura abdominal, pero también realizar ejercicios de tonificación de brazos y piernas para fortalecer la masa muscular en su conjunto.
  3. Importancia de la hidratación: también debemos tener en cuenta el cuidado de la piel, ya que si ésta está correctamente hidratada, se mantendrá más tensa y por tanto dificultaremos su flacidez. La hidratación de la piel debe cuidarse tanto con la ingesta suficiente de agua durante el día (evitando refrescos, batidos y zumos azucarados, bebidas alcohólicas, etc.), como con cremas hidratantes para la piel, colocándose ésta en la parte abdominal principalmente, pero también en brazos, piernas, glúteos y aquellas zonas del cuerpo que quiera evitarse su flacidez.

¿Cuándo se debe realizar la abdominoplastia?

La abdominoplastia, en caso necesario y siempre que el paciente lo solicite, deberá realizarse tras haber pasado al menos 1 año de la cirugía de reducción de estómago, y siempre siguiendo las recomendaciones de su cirujano bariátrico.

Además, es importante que se haya perdido todo el peso posible y que esté estabilizado antes de realizarse la abdominoplastia, para evitar una futura pérdida de peso que pudiese seguir causando la distensión de la faja abdominal.

De todas formas, es necesario realizar una exploración física y un estudio clínico detallado de cada paciente, para conocer su situación nutricional concreta y poder hacer las recomendaciones necesarias al pacientes antes de someterse a una abdominoplastia.

 

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