Descripción general del tratamiento
El bypass gástrico es una técnica restrictiva y malabsortiva. Por un lado reduce el tamaño del estómago, de modo que caben menos alimentos; por otro, deriva la primera parte del intestino delgado, por la que el alimento deja de pasar. Así disminuye la capacidad de absorción, mejora el metabolismo de la glucosa y se actúa sobre las complicaciones metabólicas de la obesidad.
En la configuración clásica en Y de Roux, la operación tiene tres componentes:
- Un estómago pequeño, de unos 4 × 2 cm, con forma tubular y refuerzo de toda la línea de sutura. El resto del estómago queda aislado.
- Una unión gastro-yeyunal de 2 cm, que produce un «efecto reloj de arena»: el alimento pasa de forma lenta y la saciedad llega antes.
- Un asa de intestino que se sube por delante del colon, con cierre de los espacios del mesenterio para prevenir hernias internas. Los jugos digestivos se unen al alimento más abajo, formando la «Y».
Cómo produce la pérdida de peso
- Restricción: el nuevo estómago admite cantidades pequeñas y la sensación de plenitud aparece pronto.
- Control del hambre: los cambios hormonales, entre ellos la reducción de la ghrelina, disminuyen el apetito.
- Malabsorción controlada: al no pasar el alimento por el primer tramo del intestino, se absorben menos calorías y mejora el control del azúcar en sangre.
Ventajas e inconvenientes
Ventajas
- Excelente calidad de vida: se puede comer de casi todo.
- Fuerte control del hambre.
- Más de 25 años de literatura clínica que la respaldan.
- Buenos resultados a largo plazo.
Inconvenientes
- Suplementación vitamínica de por vida y control nutricional anual.
- Riesgo operatorio algo mayor que el de la manga gástrica.
- Complicaciones propias de la técnica: úlceras en la unión y hernias internas.
- Pérdida de peso excesiva, aunque es rara.
Por qué se realiza
El bypass gástrico se indica cuando el paciente necesita una técnica con mayor fuerza antiobesidad y efecto metabólico que la manga gástrica. La indicación se establece siempre tras una evaluación multidisciplinar: quirúrgica, nutricional, psicológica y cardiológica.
¿Quién es candidato?
- Pacientes con IMC superior a 45 kg/m², que suele corresponder a unos 50–60 kg por encima del peso ideal.
- Pacientes con IMC entre 40 y 45 que además presentan síndrome metabólico (diabetes, colesterol o triglicéridos elevados, hipertensión) o un perfil metabólico o psicológico desfavorable.
- Pacientes en los que la manga gástrica está desaconsejada: hernia de hiato mayor de 4 cm o esófago de Barrett.
- Personas con picoteo compulsivo, con dificultad para controlar los impulsos, o con consumo frecuente y sin control de dulces o grasas.
- Pacientes con antecedentes familiares importantes de obesidad.
Qué condiciones médicas ayuda a tratar
Además de la pérdida de peso, el bypass gástrico tiene un efecto metabólico marcado:
- Mejora o resolución de la diabetes tipo 2 y de la prediabetes.
- Mejora de la hipertensión y de los niveles de colesterol y triglicéridos.
- Mejora de la apnea del sueño.
- Es la opción indicada cuando existe hernia de hiato grande o esófago de Barrett.
- Mejora de la fertilidad: en la mujer se regulan la ovulación y la menstruación (también en el síndrome de ovario poliquístico); en el hombre mejoran la calidad del semen y la función eréctil, sobre todo en pacientes jóvenes.
- Mejora de la calidad de vida, la vitalidad, el estado de ánimo y la autoestima.
