Recursos para pacientes

Fases dietéticas tras cirugía

Tras una operación de obesidad, es necesaria una dieta progresiva de adaptación. Siempre se comienza por una dieta líquida, de unos 10 días de duración y que es la fundamental para permitir la recuperación del estómago. A partir de ahí, se va incrementando progresivamente hasta que a las 4 semanas se comienza con la dieta sólida.En adelante, el paciente debe aprender a comer correctamente, con una buena masticación, sin prisas y haciendo un de la comida un acto consciente.En este apartado le informamos de cada una de las fases dietéticas a tener en cuenta tras una cirugía de obesidad y los consejos para lograrlo.

  • Duración: 10 días.
  • Introducción de alimentos: líquidos isotónicos, zumos sin azúcar añadido, infusiones, leche, bebidas vegetales sin azúcar añadido, yogur líquido, caldos desgrasados o vegetales.
  • Complemento nutricional: 2 batidos proteicos al día.
  • Duración: 7 días.
  • Introducción de alimentos: yogur natural, caldos con sémola o tapioca, cremas líquidas de verdura con proteína animal triturada (pollo, pavo, pescados, huevo, quesitos, etc.).
  • Complemento nutricional: 36g al día de suplemento de proteína de soja, repartida en 3 tomas.
  • Duración: 7 días.
  • Introducción de alimentos: purés más consistentes de verdura con proteína animal, fruta en puré o en compota, manzana o pera asadas, cereales de desayuno sin azúcar añadido, copos de avena, copos inflados de arroz/espelta/centeno, gelatinas.
  • Complemento nutricional: 36g al día de suplemento de proteína de soja, repartida en 3 tomas.
  • Duración: 7 días.
  • Introducción de alimentos: quesos, verduras sin triturar pero cocidas (no ensaladas), pan tostado o biscotes, patata hervida, arroz caldoso, pasta bien hecha, fruta madura entera, huevo, pescados, carnes picadas o en guiso/hervida, fiambres magros.
  • Complemento nutricional: 36g al día de suplemento de proteína de soja, repartida en 3 tomas.
  • Duración: Alimentación saludable que debe seguir toda la vida.
  • Alimentos incluidos además de los anteriores: ensaladas, legumbres, fruta natural, frutos secos crudos o tostados sin sal (no fritos), y demás alimentos no incluidos anteriormente.
  • Comer de manera pausada, en un plato de postre y no “forzar”

¿Qué son las proteínas?

Las proteínas son nutrientes que se encuentran en determinados alimentos y que cumplen principalmente una función estructural en nuestro organismo, o lo que es lo mismo, se encargan de formar y mantener la masa muscular. Además cumplen otros papeles en nuestro cuerpo, actuando como transportadores de sustancias o formando parte de otras estructuras con una importancia vital. Puede leer más sobre las proteínas y en que alimentos podemos encontrarlas en nuestro apartado “Aporte de proteínas en la dieta, tras una operación de obesidad”.

Importancia de las proteínas en una operación de obesidad

Diversos estudios científicos avalan la importancia de un aporte adecuado de proteínas, tanto antes como después de una intervención quirúrgica, para así lograr una recuperación óptima.

En nuestro protocolo de actuación pre y postoperatorio, tenemos muy en cuenta la importancia de este macronutriente y por tanto evitamos que pueda presentarse un déficit, mediante un aporte adecuado de proteínas.

Sin embargo, debido a que se trata de una operación que modifica la fisiología del estómago y por tanto su función, no podemos aportar la proteína de forma natural en todas las fases, puesto que generarían una digestión pesada y contraindicada tras una operación de obesidad o formarían residuos a nivel intestinal si son consumidas antes de la intervención.

Batidos de proteínas para un soporte nutricional asegurado

La solución a este problema es aportar las proteínas mediante batidos líquidos. Estas proteínas son obtenidas mediante el aislado y purificación de productos provenientes de la leche y el huevo principalmente. Por ello, podemos considerar que el origen de las proteínas que contienen estos batidos es natural, pero con una diferencia básica, que en una cantidad mucho más pequeña de líquido, obtenemos una concentración mucho mayor de proteínas que si tomásemos leche sola por ejemplo.

Pero existe un detalle que debe diferenciar al resto de batidos de proteínas. No basta con que contengan proteínas sino que es esencial además, que sean ricos en todas las vitaminas y minerales, que contengan azúcares de absorción lenta, lípidos y fibra. El motivo de esto es que si sólo aportamos proteínas pero dejamos de lado el resto de nutrientes el déficit acaba por aparecer.

Los batidos que utilizamos en nuestra clínica contienen todos los elementos mencionados anteriormente en las proporciones necesarias para que puedan ser sustitutivos temporales de la comida sin que se genere ningún déficit nutricional por falta de algún nutriente esencial.

Progresividad de la dieta

En nuestro protocolo preoperatorio, establecemos una dieta completamente líquida que tiene una duración variable en función de la técnica quirúrgica y del IMC y características patológicas de cada paciente. Durante esta dieta preoperatoria el paciente sólo puede consumir líquidos cómo zumos sin azúcares añadidos, infusiones y por supuesto el batido. Cómo podemos comprobar el batido será el encargado de aportar todos los nutrientes esenciales, incluyendo las proteínas durante esta fase líquida por lo que no puede faltar en la dieta preoperatoria.

Siguiendo el protocolo y tras la intervención, el paciente debe ir introduciendo los alimentos de forma progresiva para no causar un estrés innecesario a su organismo y para comprobar la buena digestión y aceptabilidad de cada uno de los alimentos que vuelve a consumir. Para ello, empieza con una dieta completamente líquida similar a la preoperatoria y con el paso del tiempo, va añadiendo nuevas texturas y tipos de alimentos hasta alcanzar en un mes y medio después de la intervención, una alimentación completamente normal.

Pero durante los primeros 20 días aproximadamente, el aporte de proteínas, vitaminas, minerales, fibra y ácidos grasos esenciales, se ve disminuido como consecuencia de que no pueden aportarse alimentos sólidos todavía (Carnes; Pescados; Huevos; Legumbres…). Aquí es donde siguen jugando un papel importantísimo los batidos de proteínas completos y por tanto no puede descuidarse su consumo, puesto que de ellos depende una recuperación óptima tras la intervención y una buena adaptación alimentaria. Además, permiten que no haya una pérdida de masa muscular durante la pérdida de peso, favoreciendo por tanto que la disminución de peso sea principalmente de masa grasa.

Conclusiones

Por tanto, debemos recordar siempre que:1- Los batidos ricos en proteínas son esenciales antes y después de una operación de estómago2- Además de proteínas, estos batidos deben contener todos los nutrientes esenciales para un funcionamiento correcto de nuestro organismo y para evitar déficits3- Permiten una recuperación óptima tanto de las heridas quirúrgicas cómo del estado físico en general4- Favorecen el desarrollo y mantenimiento de la masa muscular durante la pérdida rápida de peso5- La cantidad total de proteínas debe ser controlada en cada situación en particular, puesto que cada persona tiene unos requerimientos diferentes. Nunca tome decisiones por propia voluntad sin consultar antes a nuestro equipo multidisciplinar