La clínica / Tecnología
Recuperación postoperatoria Fast Track
El protocolo “Fast Track” puede aplicarse cuando existe:
1- Una preparación preoperatoria minuciosa:
- a. Dieta específica con pérdida de peso.
- b. Ejercicio físico / Ejercicios respiratorios
- c. Ajuste de la medicación y patologías existentes
2- Un manejo operatorio específico:
- a. Anestesia mini-invasiva, con farmacología de rápida metabolización.
- b. Cirugía mini-invasiva, minuciosa, sin sangrados ni manipulaciones excesivas.
3- Un manejo postoperatorio en el hospital con formación y participación del acompañante.
- a. Idem que protocolo “Fast Track” descrito.
4- Cuidado ambulatorio y en el domicilio tras el alta:
- a. Andar 1 hora al día tras el alta
- b. Vida activa pero tranquila
- c. Control de constantes cada 12 horas que se remiten a un centro de control
- d. Control de las heridas u otros eventos mediante imágenes compartidas.
- e. Teléfono de localización por cirujano del equipo.
Los protocolos de rápida recuperación postoperatoria, Fast-Track de los anglosajones, implica los siguientes pasos:
- No utilización de UCI o REA tras la cirugía.
- El paciente se traslada directamente a su habitación con la familia.
- Movilización precoz supervisada en las primeras horas tras la intervención.
- Deambulación progresiva según tolerancia clínica.
- Reintroducción de líquidos de forma progresiva bajo supervisión del equipo.
- Alta hospitalaria en el menor tiempo clínicamente posible.
Este método es excelente por:
- Obliga a aplicar una metodología de cirugía y anestesia mini-invasiva.
- Se facilita cuando el paciente se ha preparado concienzudamente antes de la cirugía (dieta, ejercicio, ajuste de la medicación…).
- Reduce significativamente el riesgo de complicaciones médicas perioperatorias características del paciente obeso (infecciones pulmonares, urinarias, de las heridas, eventraciones, trombosis), sin sustituir en ningún caso las medidas de prevención farmacológica establecidas en el protocolo.
